Seguro que a la mayoría de vosotros no os suena la palabra ochíos, pero a los de Jaén seguro que les evoca muchas cosas. El ochío es un dulce de siempre, de mi niñez y que ahora no suelo encontrar. Por cierto que no tiene nada que ver con los ochíos de pimentón, típicos de Úbeda y Baeza.
Llevo años intentando encontrar una buena receta de ochíos, había probado varias pero ninguna me convencía...hasta que el otro día me dieron esta receta, ¡qué ricos!.
Me la dieron por WhatsAap, porque ahora ha llegado el WhatsAap a mi vida, por si no tenía bastante con twitter o con facebook...La historia es que hace un par de años empezamos a reencontrarnos todas las compañeras del Colegio gracias a Facebook y conseguimos reunirnos aquella Navidad la mayoría para comer, fue un reencuentro estupendo. Pues ahora han creado un grupo de WhatsAap, en el que se habla de todo o casi todo, es genial, si obviamos el estres que me genera cuando a veces cojo el teléfono y me encuentro con que tengo 198 mensajes sin leer.
Pues el otro día, una de mis compañeras de Cole, Mª Carmen, que ahora vive en Antequera nos paso la receta de los Ochíos de Jaén, los de siempre, de su madre, Pepi, una mujer encantadora a la que recuerdo con gran cariño. Desde aquí quiero darle las gracias por la receta y espero que le de el visto bueno.
Un beso muy gordo a todas mis compis de Cole, me encanta saber que estáis todas ahí.
Edito la entrada porque tengo que deciros, después de que mi madre me haya llamado tras leer esta entrada, que los ochíos nunca han llevado huevo, así que alguien tiene una receta de ochíos que por favor la comparta con todos.